La elevación del nivel cultural y la creación de fuentes de empleo, para posibilitar la integración de la mujer al trabajo, ha dignificado a nuestras féminas. Aunque se mantienen algunos rezagos, pues aún casi todo el peso del hogar recae en ellas, la realidad es que la mujer manatiense no es la misma del 59.
Las de ahora tienen en su mayoría, el grado de bachiller, un empleo o un cargo, y mayor independencia económica, lo que les permite fortalecer su papel protagónico en la sociedad y convertirse en garantes de la continuidad del socialismo